GENARO ANDRÉS MONTOYA VALENCIA
desarrollo social
El desarrollo social se refiere al desarrollo del capital humano y capital social en una sociedad. Implica una evolución o cambio positivo en las relaciones de individuos, grupos e instituciones en una sociedad. Implica principalmente Desarrollo Económico y Humano. Su proyecto a futuro es el bienestar social.
desarrollo social en colombia
Los cambios descritos fueron sustanciales. La esperanza de vida, la alfabetización y la urbanización convergieron hacia los valores observados en el mundo en desarrollo. La pobreza disminuyó de manera significativa. La condición de la mujer mejoró ostensiblemente, mucho más que en otros países latinoamericanos. La educación creció de manera rápida, especialmente durante los años sesenta. Y la movilidad social también parece haber aumentado. Todo a pesar de un mediocre desempeño económico. A finales de siglo, sin embargo, la violencia, la desigualad y el desempleo habían alcanzado niveles muy altos tanto históricamente como en comparación con otros países de la región.
El siglo XX Colombiano tuvo un desenvolvimiento parecido. Al comenzar la centuria éramos un país de cinco millones de habitantes, tan atrasado como el que más. Al concluir, Colombia pasa de los cuarenta millones de habitantes, y si, con relación a las naciones desarrolladas, sigue en un puesto de retaguardia, con relación a sí misma avanzó un quinientos por ciento en estos cien años que van del 1. de enero de 1901 al 31 de diciembre de 2000. En otras palabras: en 1901 ocupábamos el puesto 100 entre las ciento veinte naciones que entonces existían; en 2000 ocupamos el puesto 60 entre las ciento noventa y nueve que ahora figuran en el mapamundi
Cómo transcurrió la vida colombiana en el siglo XX, cómo se transformó nuestra sociedad, cómo evolucionó el mundo, es lo que se propone mostrar, entre otros aspectos, la serie coleccionable de Credencial Historia que publicaremos en el curso de los próximos tres años, con el siguiente contenido que reúne los aspectos más diversos de nuestro discurrir cotidiano, sintetizados en los momentos claves que marcaron las historia colombiana en el siglo XX.
Aunque el conflicto comenzó en octubre de 1899, no sólo marcó el final del siglo XIX, sino la entrada del XX en la historia, al extenderse hasta noviembre de 1902. Un completo relato de los hechos principales que tuvieron lugar en la sangrienta contienda que duró mil días y dejó más de cien colombianos tendidos en los campos de batalla.
Las causas profundas que originaron la separación de Panamá se remontan a más de un siglo. Las causas inmediatas del episodio se cuentan con todos los detalles en este número, que incluye interesantes testimonios de los protagonistas.
Se denomina El Quinquenio el período de la administración de Rafael Reyes, que llegó al Gobierno el 7 de agosto de 1904 como el hombre que habría de cosechar los frutos de la paz, y salió cinco años después, uno antes de que concluyera su período, por la puerta de atrás. Sin embargo el Gobierno de Rafael Reyes, en medio de sus contradicciones, de la crisis financiera, de las conspiraciones para derrocarlo y de los intentos para asesinarlo, fue uno de los más fecundos para el país en progreso material y transformaciones esenciales.
Hastiados con los partidos tradicionales, un grupo de jóvenes liberales y conservadores, tutelados por el expresidente Guillermo Quintero Calderón y por el patricio Nicolás Esguerra, y capitaneados por Carlos E. Restrepo y Enrique Olaya Herrera, fundaron la Unión Republicana, que llegó al poder en 1910 y se convirtió en el Partido Republicano, un partido con buenas cabezas pensantes, pero sin votos, lo cual originó la frase, atribuida a Jorge Eliécer Gaitán, de que el partido republicano no tenía problemas para reunirse, pues cabía entero en un canapé.
Colombia fue uno de los primeros países en conocer el cine, que llegó a Cartagena y a Bogotá en 1897 por iniciativa de don Ernesto Viecco. La guerra de los Mil días obligó a suspender la traída de películas, pero en 1903 Bogotá estrenó dos salas de cine, y en 1906 se filmó la primera película nacional, un corto de diez minutos sobre un paseo del presidente Reyes al Salto de Tequendama. Desde entonces, hasta el Oso de Berlín ganado por la actriz colombiana Catalina Sandino, la historia es larga.
Con El Nuevo Tiempo, dirigido por Carlos Arturo Torres y José Camacho Carrizosa, que aparece en mayo de 1902, algunos meses antes de terminar la guerra, se inicia en Colombia la era del periodismo moderno y de la estabilidad en la publicación de periódicos y revistas. El siglo XX se explica en muy buena parte por su prensa, en sus virtudes y en sus defectos. El ejercicio del periodismo en Colombia durante la centuria pasada nos permite un registro apasionante.
En la mitad de la acera oriental del Capitolio, en la mañana del 15 de octubre de 1914, el jefe del liberalismo, Rafael Uribe Uribe, fue asesinado a hachuelazos por Leovigildo Galarza y Jesús Carvajal. ¿Quién puso las hachuelas en las manos de los asesinos? Los liberales acusaron a los republicanos y a los conservadores; los republicanos a los conservadores y a los liberales; los conservadores a los liberales y a los republicanos. Al final las indagaciones oficiales, conducidas por el juez José Antonio Montalvo, llegaron a la conclusión de que Galarza y Carvajal habían actuado por su cuenta; pero quedaron muchas dudas sin resolver ante un crimen que estremeció al país y cambió el curso de la historia colombiana.
La bicicleta se convirtió en una figura familiar para los colombianos desde 1893 en que se la comenzó a usar como el vehículo favorito de transporte individual. A partir de ese año fueron frecuentes los torneos de ciclismo, el primero de ellos entre Bogotá y Tunja. El ciclismo profesional nació en 1951 con la primera vuelta a Colombia patrocinada por El Tiempo. El ciclismo ha sido una de las actividades deportivas que más renombre internacional le han dado a Colombia.
Con el golpe de estado del 31 de julio de 1990, en que, tras deponer al titular, Manuel Antonio Sanclemente, asumió la presidencia José Manuel Marroquín, comenzó la hegemonía del partido Conservador. Sin embargo hubo dos períodos en que se quebró dicha hegemonía: el de Rafael Reyes (1904-1909) que dio amplia participación al liberalismo, y el de Carlos E. Restrepo, que excluyó a liberales y conservadores. Los cuarenta años que la historia llama de “hegemonía” conservadora fueron solo veintiuno, presididos por administraciones progresistas cuyos logros han pasado inadvertidos ante el calor de las pasiones políticas.
El Coronel Estadounidense Henry R. Lemly, que prestaba una asesoría al ejercito colombiano, introdujo en 1892 el juego del fútbol en Colombia y realizó un partido, con asistencia del Presidente Miguel Antonio Caro, en un ground improvisado en la Escuela Militar. Sin embargo el novedoso juego no prendió en esos días, por la agitación política que sacudía al país. A su regreso de Inglaterra, después de la guerra de los mil días, en 1903, los hermanos Obregón Arjona armaron en Bogotá un campeonato de fútbol, y a partir de esa fecha no ha dejado de corearse el grito de “gol” en todas las ciudades de Colombia.
Como corolario de la gran guerra (1914-1918) el mundo fue sacudido por una grita que adquirió caracteres de peste y que aniquiló a más de cinco millones de personas en menos de seis meses. Colombia no escapó a la infección y sólo en Bogotá hubo seis mil muertos y más de diez mil en todo el país. Cómo se enfrentó la emergencia en nuestro país.
Colombia vivió momentos muy difíciles después de la guerra mundial, debido a las crisis económicas que dejó planteadas el inmenso conflicto bélico universal. Le toco a la administración Suárez enfrentar graves crisis financiera y política, que lo obligaron a renunciar en 1921. Su sucesor Jorge Holguín logró contener a medias el desastre, que al fin reventaría en la quiebra del Banco López.
La crisis financiera y la quiebra del Banco López hicieron necesaria la contratación de una misión financiera que pusiera orden en la hacienda colombiana. Edwin Walker Kemmerer y un grupo de destacados economistas estadounidenses, que ya habían hecho trabajos similares en Chile y Brasil, vinieron a Bogotá y estructuraron en el curso de cuatro meses una reforma financiera cuyo principal resultado fue la creación del Banco de la República, la Contraloría General y la Superintendencia Bancaria.
Con los experimentos realizados en Bogotá por los ingenieros Francisco Fernández, Jorge Caicedo Abadía, Adolfo Concha y Eliseo Otero, inventores de un aparato inalámbrico, basado en los experimentos de Marconi, y con el cual lograron establecer comunicación inalámbrica con Colón (Panamá) Cuba y Nueva York, se inicia en Colombia en 1912 la era precursora de la radio, que diez año después tendría su primera expresión con la Estación Morato, primera antena de radio transmisión instalada en el país en 1924 ,y con la primera radiodifusora, la HJN, que comenzó a emitir en 1928. La radio en Colombia ha sido y es uno de les medios de comunicación favoritos del público.
Gonzalo Mejía fue el promotor en 1912 de los viajes en Hidroavión de Barranquilla a Bogotá por el río Magdalena. En 1919 se fundó la Scadta, empresa colombo alemana de aviación, que a raíz de la segunda guerra mundial se desprendió del capital alemán y tomó el nombre de Aerovías Nacionales de Colombia, Avianca, cuyo auge y decadencia están en el eje de la historia de nuestra aviación civil, llena de episodios de sumo interés.
Las vías de comunicación en Colombia no tuvieron mucha importancia durante el siglo XIX; pero después de la guerra de los Mil Días, y con el gobierno de Rafael Reyes, comenzó el trazado de carreteras a lo largo y ancho del país y Colombia experimentó una gran transformación. En poco tiempo los automóviles recorrían nuestra geografía y cambiaban las costumbres.
Muchos temblores y unos cuantos terremotos sacudieron el suelo colombiano en el siglo XX. Desde los seis días de tembladera de 1917 hasta el terremoto del Quindío, la tierra colombiana no ha dejado de agitarse, aunque con más benevolencia que en otras latitudes.
Aunque hasta 1957 los derechos democráticos de la mujer en Colombia no le fueron reconocidos, su influencia en la vida nacional ha sido profunda desde siempre. Muchas mujeres desempeñaron un papel decisivo en las historia colombiana del siglo XX.

El 6 de diciembre de 1928 una huelga de los trabajadores de la zona bananera, al servicio de la United Fruit Company, fue reprimida a balazos por orden del general Carlos Cortés Vargas, con saldo de 47 muertos, según el gobierno, y de 1.500 según los obreros. En Cien Años de Soledad García Márquez narró el oscuro episodio, cuyas consecuencias inmediatas fueron la caída del conservatismo y el cambio de régimen, pero que dio también inicio a una era de protesta social en Colombia.
Su largo ejercicio en el poder había desgastado al conservatismo. El Gobierno de Abadía Méndez, calificado de “molondro” incluso por sus copartidarios, no pudo controlar episodios de corrupción que desembocaron en la protesta general de los ciudadanos. El 9 de junio la policía disparó sobre los manifestantes y mató al estudiante Gonzalo Bravo Pérez. Fue el puntillazo a la hegemonía conservadora.
La generación del Centenario, compuesta en su mayoría de liberales, asumió el poder en 1930 con Enrique Olaya Herrera. Durante diez y seis años de hegemonía liberal el país se puso a tono con el siglo XX, se efectuó la revolución en marcha, se extendieron los ferrocarriles por todo el país, las obras públicas cambiaron la faz de Colombia, se extendió en más de un setenta p0r ciento la cobertura de la educación y las comunicaciones hicieron avances impresionantes. La República Liberal fue la era dorada del siglo XX colombiano.
El conflicto colombo peruano se originó en las actividades desarrolladas por la casa Arana en la zona cauchera de Colombia, que los peruanos intentaron anexarse en 1911, lo que dio ocasión a una primera guerra con el Perú y la pérdida de parte del territorio colombiano. En 1932 el Perú volvió a invadir a Colombia por Leticia, que unificó a los colombianos en tornó al Gobierno. La guerra de 1932 duró tres meses y el pleito fue zanjado mediante el protocolo de Río de Janeiro, que reconoció los derechos de Colombia en la zona reclamada por el Perú.
La máxima expresión social de las ideas liberales se dio en el primer Gobierno de Alfonso López, cuyas reformas a la constitución introdujeron planteamientos que buena parte de la dirigencia calificó de atentatorios contra la propiedad privada, y que el propio Gobierno bautizó como “La Revolución en Marcha”.
La segunda administración de Alfonso López Pumarejo (1942-1945) estuvo marcada por dos escándalos que la oposición conservadora, dirigida por Laureano Gómez, explotó con saña. La muerte de Francisco Pérez, “Mamatoco”, un instructor de Boxeo de la policía y periodista, asesinado en extrañas circunstancias por ordenes del Director de la Policía. Y un debate contra el hijo del Presidente, adelantado en el Congreso, por supuesto tráfico de influencias en lo que se ha conocido como “el asunto de la Handel”.
Se tenía como cosa segura que el jefe del partido Liberal, Jorge Eliécer Gaitán, sería elegido presidente de Colombia en 1949. Gaitán encabezaba la oposición al Gobierno de Ospina Pérez y en gigantescas manifestaciones había clamado, con su oratoria vibrante, contra la violencia política que desangraba al país. Tres disparos acabaron con su vida en la carrera 7a con la calle 14, el 9 de abril de 1948. Su asesinato desató un motín de grandes proporciones, Bogotá quedó semidestruida y se reventó el hilo de la democracia colombiana.
Con el cambio de régimen en 1946 se alteró el clima político colombiano y se desató una ola de violencia que asoló los campos y de la que en su mayor parte fueron víctimas los campesinos liberales, lo que motivo protestas encendidas por parte del Jefe del Partido Liberal, Jorge Eliécer Gaitán. Tras el asesinato de Gaitán en 1848 creció la violencia, fue clausurado el Parlamento, instituida la censura de prensa y recortadas las garantías constitucionales. Los campesinos liberales perseguidos se organizaron en guerrillas que tuvieron como campo de acción los Llanos Orientales.
os reinados de belleza colombiana tuvieron come sede Cartagena a partir de 1948 y cada año introdujeron innovaciones que los mantuvieron como un evento fresco, lleno de alegría que convoca la atención de los colombianos durante quince días de noviembre.
Para poner fin a la violencia, y restablecer la justicia, según dijo en su primera alocución, tomó el poder el comandante de las Fuerzas armadas, teniente general Gustavo Rojas Pinilla, con el apoyo del Partido Liberal y de la mitad del conservatismo. El Presidente Laureano Gómez, que había reasumido el mando ese día, partió al exilio.
Con algo más de quince años de retraso la televisión llegó a Colombia. Se hizo la primera emisión el 13 de junio de 1954, para conmemorar el primer aniversario del Gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla. El aparato de pantalla pequeña entró en los hogares colombianos como un conquistador, para quedarse. Las grandes figuras de la pantalla chica colombiana.
La violencia desatada contra los campesinos liberales los obligó a organizarse en guerrillas para resistir. Con el golpe de Estado de 1953 y la tarea pacificadora del gobierno de Rojas Pinilla, las guerrillas liberales depusieron las armas. Diez años después, comandadas por Manuel Marulanda Vélez, surgieron en Marquetalia guerrillas de tipo campesino y revolucionario, que se formaron con el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc. Un año después se creó el Ejército de Liberación Nacional, Eln, y en el resto del siglo aparecieron y desaparecieron distintos grupos guerrilleros; pero las Farc y el Eln se han mantenido por cerca de cuarenta años.
El Gobierno de Gustavo Rojas Pinilla, que había despertado tanto entusiasmo y tantas esperanzas, derivó hacia una dictablanda militar, contra la cual se formó un frente de oposición de liberales y conservadores que se conoció como Frente Nacional. Al caer Rojas Pinilla en 1957, se convocó a un plebiscito reformatorio de la constitución, por el cual, con una votación mayoritaria cercana a los cuatro millones de votos, se pactaron doce años de gobiernos alternativos y paritarios, que después se prorrogaron a diez y seis. Si bien el Frente Nacional sirvió para aplacar el sectarismo partidario, también aniquiló a los partidos tradicionales.
Las ciudades colombianas crecieron, en las primeras décadas del siglo, al ritmo del progreso, sin un concepto claro de desarrollo o de planeación urbana. Estos no se introdujeron hasta 1937, en que el urbanista Karl Brunner presentó el plan regulador de Bogotá y trazó su desarrollo hasta 1960. Sin embargo el concepto de planificación urbana no fue muy canónico en el siglo XX.
Desde Julio Garavito Armero hasta Rodolfo Llinás, la ciencia colombiana ha contado con nombres ilustres que alcanzaron fama internacional en las distintas ramas de la investigación.

Desde su fundación en 1867 la Universidad Nacional de Colombia fue un centro de altos estudios y de investigación de primer orden; pero también emularon con ella distintas Universidades privadas como el Externado de Derecho, la Universidad Libre y la de Los Andes, entro otros, y Claustros excelentes como la universidad de Antioquia y la Universidad Eafit de Medellín.
Sin duda el hecho más relevante en la literatura Colombiana tiene un nombre: Gabriel García Márquez. En pintura: Fernando Botero. Aunque estas dos figuras indiscutidas de renombre universal no han dejado de figurar en primer plano desde mediados de los años sesenta, las letras y las artes de Colombia en el siglo XX cuentan con un acervo de talentos que, aun prescindiendo de aquellos, nos honrarían como un país donde el ejercicio intelectual y creador está en plena efervescencia.
Los últimos veinte años fueron dos décadas perdidas para los países en vías de desarrollo. El fin de siglo representó para Colombia numerosos traumatismos económicos, sociales y políticos en los que son axiales la confrontación con el narcotráfico, el conflicto con la subversión, y la guerra sin cuartel entre los paramilitares o autodefensas y la guerrilla subversiva, y la horrible secuela de todos ellos: el secuestro. Miles de Colombianos han sido víctimas de una guerra que no entienden y en la cual no participan.